Con los maestros: por una humanización en la educación de los ambientes escolares
El amor
es la piedra angular sobre la cual se tiene que edificar todo hombre. Una
persona no se edifica a sí misma, necesita la ayuda de otras personas para
formarse. Es sumamente importante que la persona que esté ayudando a otra a
desarrollarse lo haga con amor.
Es necesario comenzar a educar con amor al hombre desde el momento en que nace, porque de esta manera todo lo que realice lo hará con amor; amará el conocimiento, tendrá valores bien cimentados, estará en paz consigo mismo y con los demás, las labores que realice las hará con pasión y amor.
Un docente que se ama a si mismo podrá guiar a sus alumnos a través de una practica docente humanista la cual desarrollará en los alumnos la capacidad de "amar la verdad dondequiera que se encuentre y reconocer la centralidad de la persona humana por encima de la lógica del mercado y del utilitarismo que tanto determinan hoy aspectos fundamentales de los procesos educativos. (CEM, 2002)". Por tanto, es indispensable que nos eduquemos con amor, que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. En conclusión es desarrollar la capacidad de poner al otro antes que a uno mismo.
Es necesario comenzar a educar con amor al hombre desde el momento en que nace, porque de esta manera todo lo que realice lo hará con amor; amará el conocimiento, tendrá valores bien cimentados, estará en paz consigo mismo y con los demás, las labores que realice las hará con pasión y amor.
Un docente que se ama a si mismo podrá guiar a sus alumnos a través de una practica docente humanista la cual desarrollará en los alumnos la capacidad de "amar la verdad dondequiera que se encuentre y reconocer la centralidad de la persona humana por encima de la lógica del mercado y del utilitarismo que tanto determinan hoy aspectos fundamentales de los procesos educativos. (CEM, 2002)". Por tanto, es indispensable que nos eduquemos con amor, que amemos a nuestro prójimo como a nosotros mismos. En conclusión es desarrollar la capacidad de poner al otro antes que a uno mismo.
